jueves, 10 de abril de 2008

Promiscuidad

Un estudio demuestra que podemos reconocer si un hombre o una mujer tiene tendencias promiscuas tan solo viendo sus rasgos faciales.
Pues sí, parece ser que dependiendo de unas determinadas facciones un hombre y una mujer tienden a ser promiscuos. A partir de ahora cuando vayamos a buscar pareja estable nos decantaremos por aquella que reúnan ciertas características. Ya no nos fiaremos de nuestras parejas cuando tengan determinados rasgos.
- Sé que me engañas.
- ¿Qué?
- No, no trates de ocultarlo. Tengo una prueba irrefutable.
- ¿Qué?
- ¡Tienes la mandíbula cuadrada!

Sí, la mandíbula cuadrada es una de esas características.

- Me has pillado. Lo reconozco.¡ Esos malditos científicos siempre estropeandolo todo!.

Otra característica en los hombres es la nariz grande. Supongo que esto se debe, no a que sean más atractivos, si ni a que las mujeres sienten curiosidad por comprobar si es verdad eso de nariz grande...
Una tercera característica también tiene que ver con tamaños, en este caso de los ojos. Parece ser que, según este estudio, los hombres de ojos pequeños son promiscuos... Sin comentarios.

Y ahora vamos con las mujeres:
Según dicho estudio, y ahora pasmesen, las mujeres promiscuas son aquellas que son guapas y atractivas.
Ahí se han quedado a gusto. No es que tengan tendencias promiscuas, es que tienen más facilidad a la hora de estar con quien les salga del mismísimo... pie. Y claro si alguien tiene la posibilidad de estar con quién quiera, ¿ porqué no va ha estarlo? Vamos seamos sinceros si la chica fuera fea y, por algún motivo($$$), pudiera estar con quien quisiera cuando quisiera ¿no lo haría?. Y también sería promiscua.
En conclusión, si vuestra pareja es guapa y atractiva dejadla, ella lo haría.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Fucking Matt Damon

Hoy he visto este video y he tenido la necesidad de compartirlo.
¿ como le darías a tu pareja este tipo de noticias?

viernes, 14 de marzo de 2008

Chicas devotas

Un spot publicitario ha sido retirado por ofender a los cristianos. Vean y juzguen:



Si la iglesia tuviera este tipo de propaganda estoy seguro que el número de feligreses se incrementaría espectaculármente. Uno ve esto e inmediatamente se le despierta la FE, Dios tiene que existir, porque está claro que son divinas, unos cuerpos así, tienen que ser obra de Dios.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Crudívoros

Los crudívoros son aquellas personas (por llamarles de algún modo) que se alimentan exclusivamente de alimentos crudos.
- Ha pues está bien.
Espera, espera, que eso no es todo. Entre su dieta están incluidos los fluidos corporales.
- aajjjjjj.
Sí, eso he pensado yo.
- Esta noche te toca conducir a ti
- Siempre me toca a mí. Si ya sabía que no tenía que haberte dejado ir al baño. Bueno pero la próxima semana en taxi, que he oído que los urinarios del estadio son de primera calidad.
Sorprendido he tenido que escuchar como una madre con una niña de pocos meses, comentaba que la está alimentando de leche materna, agua de mar y, agarraos a los machos, de su propia orina que aveces se complementa con orina de la madre.
Pero, ¿cómo puede haber alguien así?
Vamos a ver, yo no digo que uno no haga lo que le salga de los mismísimos pies:
- ¡Mira Manolo! Voy a cascar nueces con los huevos.
- Pues si te hace ilusión...
Pues lo que estaba diciendo, una cosa es hacer uno lo que quiera y otra muy distinta es hacer que una niña de meses beba orina para alimentarse.
¿¡Pero que ha pasado con la evolución!? ¿Es que para esta gente no ha valido?
El hombre es un animal omnívoro, esto es que come de todo. El cuerpo se alimenta y los componentes de los alimentos que el cuerpo no puede digerir, ya sea el amonio, que se encuentra en la orina como otras sustancias, son expulsados del cuerpo.
Si los padres quieren beber orina, pues nada que les aproveche. Pero la niña necesita proteínas animales, fibras vegetales, vitaminas, etc. para poder desarrollarse con normalidad y de manera sana.
Como dice Lucía; "es una pena que no se puedan transplantar cerebros, porque hay gente que se muere sin haberlos usado."

lunes, 10 de marzo de 2008

Elecciones

Por fin terminaron las elecciones. Unos estarán contentos y otros no tanto.
Si alguien quiere saber la opinión seria que vaya a Mi singularidad perceptiva, aquí no voy a hablar de política.
Lo que sí voy a contar es mi experiencia en la mesa electoral. Recuerdo cuando me enteré de que participaría de una forma activa en las elecciones. Llamaron a l timbre de casa:
Ding Dong.
- Sí, ¿quién es?
- Buenos días soy el agente fronfosi ¿está D.Flunfusko fluy gusa?
-sí, soy yo, -
¡mierda el coche! Seguro que se lo llevan.
-¿Puede abrirme?
Mientras subía yo me sumergía en mis cavilaciones. Veamos, el coche ¿dónde lo he dejado? Yo juraría que esta vez lo he aparcado bien. Pero si no es el coche ¿qué es?
Finalmente llegó, me entregó un sobre grande me hizo firmar y se marchó.
Mi gozo fue inmenso al descubrir que el domingo de las elecciones, día para el que tenía planeado quedarme en casa tocándome los pies, sería primer vocal en una mesa electoral. Lo primero que requerían de mí era que acudiera a una sesión informativa.
-En primer lugar dejen que les felicite por haber sido elegidos mediante sorteo para ser los componentes de las mesas electorales. Debo decir que este sorteo se realiza entre todos los ciudadanos con derecho a voto.
-¿Nos está diciendo que es más fácil que te toque la lotería que esto?
-Sí, así es.
-Entonces ¿porqué no me toca la lotería? Llevo años jugando a la lotería y nada.
Nos entregaron unas carpetas con todo lo necesario y nos marchamos.
Llegó la jornada electoral madrugué e hice acto de presencia. Una vez hechas las presentaciones y demás formalidades comenzaron las votaciones.
Ya os podéis imaginar que elementos fueron a votar, de todo tipo y clase.
La afluencia fue bastante escalonada nos encontramos con momentos en los que no había nadie, momento en el que aprovechamos para jugar a las cartas.
Para comer nos llevaron una bolsa con algunos alimentos, que optamos por sortear entre los votantes
- Enhorabuena, le ha tocado esta cesta.
- ¿De verdad me ha tocado?
- Sí, sí. Por ser la votante número 150

ó
- Le ha tocado este zumo.
- ¿Eh? Pero ¿esto es legar?
- Por supuesto. Este sorteo se realiza entre todos los votantes para incentivar su voto y agradecer su contribución a la democracia.
- Entonces ¿porqué aquella mesa no premia a los votantes?
- Entre usted y yo. Porque son muy antipáticos.
De esta manera lográbamos que los votantes se fueran alegres y con una sonrisa en la cara.
Recuerdo un señor que me llega con un fajo de papeletas en a mano y me dice
- buenas, pa’votar.
- Su DNI por favor.
-¿qué es eso?
- Su carnet de identidad.
- ¿me da su voto? mientras mi compañero comprobará su identidad.
- Pero, oiga que solo puede echar un voto.
- Esque son los del papa y la mama, y’aquí entraigo los del joce, su mujer y los niños.
- Pero usted solo puede votar por usted.
- Pero esque no puen bení.
- De hecho, usted tampoco puede votar, necesita su documentación original.
- ¿Y’eso acualo es?
- El carnet de identidad original, esto que me ha dado es una fotocopia.
- Sií.
Después de mucho discutir se marchó, pero no tardaría en volver.
Ya llevábamos un par de litros de horchata bebidos, las bolsas de comida ya las habíamos entregado como premio a algunos votantes. Algunos habían posado con nosotros para una foto (les dijimos que era para el periódico) y les hicimos firmar, que habían recogido su premio, en el reverso del papel donde anotábamos el resultado de las partidas de cartas. Pues ya habíamos hecho todo esto cuando vemos un señor que entra con gran decisión hacia nosotros hablando por teléfono, se acerca y nos lo da.
- tome
- eh, esto, ¿sí?... sí, sí aquí está... soy el representante del partido xxx... no, espere...
- Me pasa el teléfono a mí.
- ¿Sí?
- Mire que yo no puedo ir, que mi marío lleva las papeletas ¿pué votar él?
- ¿Eh? Claro que puede votar
- Bien pásemelo.
El señor marido me dio sus papeletas y a continuación las de su señora.
- no, no usted puede votar, pero su señora tiene que venir. No puede votar por ella.
Y se puso a hablar con su señora.
- El presidente de la mesa ¿quién es?
- Soy yo.
- Tome mi señora quié hablar con uted.
- Sí, si, no, no puede votar por uted, digo por usted,... bien... gracias, adiós. Tome
.
Nos dio las papeletas
- su documentación por favor
- ¿pa’que?
- Para votar sin ella no pué, digo no puede votar.
-Un momento
- coge el teléfono- neeena que me ice que no empueo votar... sí... vaale. Mi señora quié hablar con usté.
- Dígame... no, no puede... sí las papeletas están... no tiene la documentación... sí, no se preocupe... a usted, adiós. Tome, su señora quiere hablar con usted.
- Sí, pos no, no he traio el carné... aahh... pos voy pa’casa
.
Y se marchó
El resto de la jornada transcurrió con normalidad, el chico del fajo de papeletas regresó con toda la familia, y no pudieron votar todos llevaban fotocopias de la documentación, ninguna original, es más, yo juraría que muchas eran la misma. Escrutamos las papeletas y nos fuimos a casa contentos de haber participado en la fiesta de la democracia.

domingo, 9 de marzo de 2008

¡Llegamos tarde! 1ªparte.

Como ya hace algún tiempo que no escribo nada de mi vida en el espectáculo hoy he decidido escribir algo que me ocurrió hace algunos años.
Recuerdo que, como soliamos hacer la mayoría de veces, nos habíamos trasladado los actores en autobús hasta la localidad donde representaríamos la obra. La obra era un clásico romano y la función sería en un teatro clásico.
Debido a la climatología el autobús llevaba retraso.
- Vaya, parece que va a llover.
- Sí, eso parece.
- Pues nos vamos a mojar.
- Sí, es posible.
- Bueno, aun quedan dos horas para llegar, es posible que pare antes.
- Sí, puede que pare.
Al principio todos tan tranquilos, no pasa nada, ya llegaríamos, pero, poco a poco, el tiempo se nos echaba encima, los nervios iban floreciendo.
- Vamos con retraso.
- sí, vamos retrasados
- Puede que lleguemos tarde.
- Sí, puede.
Finalmente llegamos a la ciudad pero, oh, ¡sorpresa! Nos encontramos con un tramo de carretera que discurría por debajo de un puente, con la desgracia que el puente era muy bajo, el autobús no podía pasar, rápidamente el conductor decidió buscar un camino alternativo, pero lo único que encontró fue un badén cubierto de agua, con lo que nos tocó seguir buscando otro camino. Y el otro camino volvía a ser el camino del puente, que al parecer era la única alternativa.
- Va a intentar pasar por debajo.
- Sí, lo va a intentar.
- Pero está muy bajo.
- Sí, lo está.
Con mucho cuidado y muy muy despacio el conductor consiguió pasar y conseguimos llegar hasta el teatro. Bien no tendríamos tiempo para mucho pero al menos la obra se realizaría a tiempo.
¡Ja! Mis ganas, cuando llegamos, sorpresa mayúscula, éramos los primeros en llegar. Esto quiere decir que estaba sin montar el escenario. A los pocos minutos llegó todo el decorado pero los montadores estaban retenidos en un atasco y no habían llegado.
Ni cortos ni perezosos nos pusimos a montar nosotros.
- Rápido quedan diez minutos para que el público entre.
- ¡Auh!
- ¿Qué pasa?
- Un martillazo en el dedo.
- Sí, ha sido en el dedo.
El escenario consistía en dos casas, con sus puertas utilizables ya que los personajes entraban y salían. A todo esto he decir que de los actores (16 ya que llevábamos tres obras e íbamos a representar las tres) solo tres nos pusimos a montar.
- El público está entrando.
- Nooo, nos falta una casa.
- Dejadla, no la clavéis.
- ¿Cómo que no la clavemos? Pero tenemos que asegurar...
En ese momento vemos como el público comienza a entrar.
- Rápido deja la pared apoyada contra esta otra y ahora el techo se aguanta encima y..
- Que sea lo que Dios quiera- contesté yo.
Nos fuimos a cambiarnos.
La obra se retrasó apenas unos minutos, pero lo peor estaba por llegar.