domingo, 21 de diciembre de 2008

Por fín hemos estrenado (Blanky el palabrotas)

Bueno, ya está por fin hemos estrenado. Lo primero disculparme por no haber actualizado el blog en mucho tiempo, pero con los ensayos y demás no ha podido ser. Pero a lo que iba; ya está estrenada la obra “ Dreyfus. En busca de la navidad”; que como el título indica trata de la navidad.
Como buen estreno, no han faltado incidentes. Comienzo a narrar: la función está a punto a de comenzar, realizamos el rito de rigor previo a la función, que al ser estreno el rito cambia(actores y sus supersticiones), me encebollo, quiero decir que me meto dentro de varios trajes para que me de tiempo a cambiarme. Comienza la función y salgo; todo bien hasta que... las luces que se tienen que encender una a una se encienden de golpe mientras el mono(actor vestido de mono, no confundamos) que me tiene que ayudar a encenderlas no se a dado cuenta y está haciendo otra cosa. No pasa nada, continuamos y llega el momento en el que salgo con dos bengalas que enciendo en escena y cuando se apagan las lanzo hacia atrás, con la mala fortuna que las lanzo demasiado alto y estas chocan contra el telón y yo rezo para que no me caigan encima. La función continua y todo discurre con tranquilidad , salvo un tarro de miel que sale volando, un mareo de texto entre dos personajes y un par de palabrotas que se le escapan al personaje más entrañable, un muñeco de nieve que quiere ser humano, pero que está dispuesto a sacrificarse para que los niños puedan disfrutar de la navidad, en medio de su parrafada va y suelta “... voy a ver si me concede mi deseo, y no como ese bastardo del mago de Oz...” . Llega el final, donde uno de mis personajes tiene que beber agua y ofrecérsela a los demás, pero me encuentro conque se me ha olvidado la cantimplora, salvo la situación como puedo y voy a buscarla dejando solos al muñeco y a papa Noel, retorno y a uno de los personajes se le va el texto, que salvo, y luego al otro se le olvida dar pie al final de la obra. La función concluye y el público aplaude, nos felicita, etc... nos cambiamos y ayudamos a desmontar el escenario; el técnico, escenógrafo, transportista, etc. ( todos son la misma persona, que no estamos para derroches) nos pide que dejemos las cosas cerca de la furgoneta pero espaciadas y nosotros, ni cortos ni perezosos le hacemos caso y dejamos cada cosa separada de la otra un mínimo de dos metros con el resultado de una plaza llena de utensilios de la obra. Y de esta manera llega el final de la obra y de la jornada. y ahora a esperar al día 26 con el siguiente bolo.

1 comentario:

yo mismo dijo...

Yo le comprendo, el mago de Oz es un maldito bastardo y el muñeco de nieve hace bien en informar a todos los niños antes de que sea demasiado tarde, jo me enteré cuando tenía 16 años y mira cómo he quedado...
Ahhh, Felicidades!! (por la obra y por las Navidades...)